viernes, 22 de abril de 2016

Lagrimas caídas por una vida herida

Me arrepiento de cuanto he llorado por mis lamentos,
de susurrar al viento contando mis secretos.
Me arrepiento de no estar moviendo los hilos para que mis sueños 
no solo sean deseos que bagan por mi pensamiento.
Me arrepiento de lagrimas caídas por una vida herida,
de premisas sin salida escondidas tras una vitrina teñida.



Y entonces me detengo y miro al cielo, tan calmado, tan etéreo,
tan oscuro como siniestro, tan sincero como eterno...
y una bala desierta, sedienta de dolor atraviesa mi corazón,
y por un segundo me hundo en lo más profundo, y renuncio,
de todo aquello que se me otorgo, de mi alma, de mi ser y de mi amor

Corazón de Papel

11 comentarios:

Loveless dijo...

Hola tienes un blog muy interesante, quise pasar a dejarte mis saludos. "lagrimas caídas por una vida herida" tiene algo que ver con el tema de mi blog, que gran coincidencia. Sin duda el cielo calmo y etéreo es un compañero infalible para despedirnos del mundo.

Xan Do Río dijo...

Gran texto, gracias por compartirlo.

Yacky dijo...

Increíble, cada día te superas más y más, me he sentido identificada con tu texto...

Besos.

ℒ. dijo...

Increíble juego de palabras, pequeña.
Siempre consigues dejarme con la boca abierta.

Un fuerte abrazo.

Ruth dijo...

Tienes talento. Me ha encantado.

Lulú dijo...

Hola preciosa, cada vez me gustan más y más tus entradas, tienen algo que yo que sé, que se yo que me revuelven las tripas... pero en el buen sentido =) sigue con ese talento tuyo tan natural, muchos besos.

Forever young dijo...

Tu texto me ha dejado abrumada, no dejes nunca de escribir!

Ombres de la nuit † dijo...

Hola corazón de papel, ya se te echaba de menos por aquí!
Un texto precioso de principio a fin, como siempre es un placer pasarse por tu adorable rinconcito, espero que todo vaya muy bien.

Besos.

Pam dijo...

Me resulta muy bello el texto que compartes con todos nosotros, tan bello como melancólico, plagado de soledad y oscuridad, pero no nos engañemos, el dolor transformado en poema es hermoso, el dolor dentro de un escritor es oro.

M. dijo...

Bueno chica, de nuevo haces que me sienta identificada con tus letras, tienes un don de esos que se heredan, uno de esos con los que una nace y solo tiene que dejarlo salir cuando le apetezca, realmente me das envidia, pero envidia de esa sana que no es mala, o eso dicen... espero que todo vaya bien por esa cabeza y no te estén atormentando tus demonios, ya sabes que hay que atarlos bien fuerte, que los hijos de puta ya se conocen todos nuestros nudos y se escapen tan fácilmente que nos dejan en ridículo, y joder, después cuesta tanto atraparlos de nuevo que acabamos con las tripas fuera, o era el hígado? qué más da, el caso es que es una auténtica putada.

Anónimo dijo...

No dejes de escribir porque lo haces genial, me ha encantado.